Cómo evitar el ERE mediante una jubilación anticipada y baja incentivada

ERE jubilación anticipada

La jubilación es el momento final de la vida de un trabajador, aunque existe situaciones que pueden llevar a que ocurra antes de lo esperado. Existen algunas situaciones para poder abandonar la vida laboral antes de tiempo.

¿Qué es una baja incentivada?

Se trata de un acuerdo entre el trabajador y la empresa que estipulan unas cláusulas en las que se ofrece una compensación para abandonar de forma voluntaria el puesto de trabajo. Ambas partes negociarán la cantidad, y se tratara de forma jurídica como un despido. La cantidad percibida suele ser aproximada al salario del trabajador.

Una baja voluntaria incentivada se engloba dentro del marco de los despidos colectivos, para proteger jurídicamente al afectado. Este tipo de bajas son siempre controvertidas, por ello siempre es recomendable contar con un abogado laboral a la hora de realizar la tramitación ya que existe ambigüedad en su concepción.

Esta situación provoca que haya una difícil interpretación a la hora de redactar los documentos legales, esto permite cierta flexibilidad al empresario de la que se puede aprovechar. Cada caso debe estudiarse de forma individual y con detalle.

La jubilación anticipada

Desde el cambio de normativa en 2020, se puede solicitar la jubilación anticipada si se cumplen una serie de condiciones. Un trabajador que percibe una pensión pública asociada a la jubilación bajo estas circunstancias es lo que se denomina como jubilación anticipada.

La edad de prejubilación como viene definida en España es la que corresponde por debajo de los 66 años. Aunque existe un límite inferior, ya que un trabajador que no haya cumplido los 62 años no podrá solicitar la prejubilación. Necesitará haber cotizado al menos 35 años y 3 meses o esperar un año más y cotizar 33 años en activo.

Existen dos variantes de la prejubilación, la prejubilación forzosa o la prejubilación voluntaria. En la prejubilación forzosa o por desempleo, en el que el trabajador tiene que tener un margen de cuatro años desde la edad de jubilación habitual. Por otra parte tenemos la prejubilación voluntaria, en el que el trabajador solicita el cese por iniciativa propia, con una edad mínima de 63 años.

Para solicitar la pensión hay que tratar cada caso de forma individual y estudiar la vida laboral del trabajador para calcular la compensación a recibir. Este cálculo debe ser realizado por abogados laborales expertos en esta materia, ya que un error puede ser muy costoso.

Prejubilación y ERE

Un ERE se define como la extinción de los contratos de trabajo de al menos un 10% de la plantilla, pero los trabajadores mayores de edad tienen algunos mecanismos de protección, como la jubilación temprana.

Si el trabajador cumple dos requisitos indispensables, puede atenerse a la jubilación anticipada. Primero, tiene que tener un mínimo de 62 años. Segundo, tiene que haber cotizado como mínimo 35 años. Entonces le será posible atenerse a una jubilación anticipada.

Algo muy interesante, es que el trabajador puede recibir una prestación por desempleo que corresponde a los mayores de 52 años de edad, cuando estos no se jubilan de forma anticipada. Hay que analizar con mucho detalle nuestros caso particular, para saber los ingresos que recibiríamos por la jubilación anticipada. Todos estos detalles deben ser tratados por un abogado para trabajadores profesional que permita realizar un análisis real de la situación.
Si está involucrado en un ERE, desde Gonzalez & Gorjón abogados te ayudaremos con nuestro equipo de abogados. Pide información para ayudarte con tu caso.