Abono del complemento de IT tras extinguirse la relación laboral

El Tribunal Supremo ha dictado recientemente una sentencia en la que declara que la extinción de una relación laboral no implica que la empresa deje de abonar el complemento de la prestación de IT regulado en el convenio colectivo de aplicación, sino que debe seguir abonándolo hasta la finalización de la propia incapacidad temporal.

El razonamiento de la sentencia parte de que en el momento que se reconoce un derecho a favor de la IT de un trabajador, sin determinarse en qué período posterior finalizará, el derecho no podrá ser anulado o mermado, si no es de acuerdo con las normas que regulan su reconocimiento, siendo irrelevante el posterior devenir de la mejora complementaria.

De manera que si el convenio colectivo establece complemento de la IT sin limitación temporal, este debe abonarse mientras el trabajador perciba dicho subsidio, aunque haya sido despedido.

Por tanto, en casos de incapacidad temporal es imprescindible valorar si el convenio colectivo establece, en primer lugar, la obligación empresarial de complementar o no la prestación por IT; y en caso de que así sea, determinar si prevé una limitación temporal, como por ejemplo durante los 12 primeros meses de baja.

Indemnización por incapacidad permanente

indemnización por incapacidad permanente

Cuando el trabajador sufre una incapacidad permanente total, absoluta o una gran invalidez, la relación laboral con la empresa se extingue de forma permanente.

En artículo 48.2 del estatuto de los trabajadores, está presenta un periodo de 2 años en los que el INSS puede comunicar a la empresa si se espera una mejoría de la salud del trabajador. Así que durante este periodo la relación laboral no que extinguida, sino que se suspende hasta la finalización del periodo.

Es un aspecto importante a la hora de recibir una indemnización por parte del convenio colectivo.

Una vez extinguida o suspendida su relación laboral con la empresa, el trabajador tiene derecho a cobrar el finiquito que corresponde la remuneración de las vacaciones generadas sin disfrutar y el conjunto proporcional que corresponde a las pagas extras, siempre que no estén prorrateadas.

Pero, dentro del estatuto de los trabajadores, la indemnización por incapacidad permanente no viene definida. Así que es importante contar con un abogados especialistas en incapacidades.

Solo si existe el caso de que la causa sea por un accidente laboral o enfermedad profesional, pero aun así esto no se trata de una indemnización por incapacidad permanente, sino la responsabilidad de la empresa por el accidente, junto con una valoración de daños y perjuicios ocasionados al trabajador.

Se podrá obtener una indemnización por accidente o enfermedad laboral, solo si se encuentra recogido dentro del convenio colectivo. En este caso, es recomendable contactar con nuestros abogados laborales para que puedan asesorarte.

Lesiones permanentes no invalidantes

Se utiliza como baremo para casos de lesiones permanentes no invalidantes, la excepción que se encuentra recogida en la legislación.

Se le abona esta indemnización al trabajador que haya sufrido algún caso de accidente laboral o una enfermedad profesional que no resulte en una incapacidad permanente, pero que deje secuelas o limitaciones para su vida diaria. Estas secuelas vienen definidas dentro del baremo anteriormente mencionado.

Si buscas un despacho de abogados laborales, en Gorjón & Abogados contamos con profesionales para asesorar legalmente a trabajadores y empresas.

Cómo evitar el ERE mediante una jubilación anticipada y baja incentivada

ERE jubilación anticipada

La jubilación es el momento final de la vida de un trabajador, aunque existe situaciones que pueden llevar a que ocurra antes de lo esperado. Existen algunas situaciones para poder abandonar la vida laboral antes de tiempo.

¿Qué es una baja incentivada?

Se trata de un acuerdo entre el trabajador y la empresa que estipulan unas cláusulas en las que se ofrece una compensación para abandonar de forma voluntaria el puesto de trabajo. Ambas partes negociarán la cantidad, y se tratara de forma jurídica como un despido. La cantidad percibida suele ser aproximada al salario del trabajador.

Una baja voluntaria incentivada se engloba dentro del marco de los despidos colectivos, para proteger jurídicamente al afectado. Este tipo de bajas son siempre controvertidas, por ello siempre es recomendable contar con un abogado laboral a la hora de realizar la tramitación ya que existe ambigüedad en su concepción.

Esta situación provoca que haya una difícil interpretación a la hora de redactar los documentos legales, esto permite cierta flexibilidad al empresario de la que se puede aprovechar. Cada caso debe estudiarse de forma individual y con detalle.

La jubilación anticipada

Desde el cambio de normativa en 2020, se puede solicitar la jubilación anticipada si se cumplen una serie de condiciones. Un trabajador que percibe una pensión pública asociada a la jubilación bajo estas circunstancias es lo que se denomina como jubilación anticipada.

La edad de prejubilación como viene definida en España es la que corresponde por debajo de los 66 años. Aunque existe un límite inferior, ya que un trabajador que no haya cumplido los 62 años no podrá solicitar la prejubilación. Necesitará haber cotizado al menos 35 años y 3 meses o esperar un año más y cotizar 33 años en activo.

Existen dos variantes de la prejubilación, la prejubilación forzosa o la prejubilación voluntaria. En la prejubilación forzosa o por desempleo, en el que el trabajador tiene que tener un margen de cuatro años desde la edad de jubilación habitual. Por otra parte tenemos la prejubilación voluntaria, en el que el trabajador solicita el cese por iniciativa propia, con una edad mínima de 63 años.

Para solicitar la pensión hay que tratar cada caso de forma individual y estudiar la vida laboral del trabajador para calcular la compensación a recibir. Este cálculo debe ser realizado por abogados laborales expertos en esta materia, ya que un error puede ser muy costoso.

Prejubilación y ERE

Un ERE se define como la extinción de los contratos de trabajo de al menos un 10% de la plantilla, pero los trabajadores mayores de edad tienen algunos mecanismos de protección, como la jubilación temprana.

Si el trabajador cumple dos requisitos indispensables, puede atenerse a la jubilación anticipada. Primero, tiene que tener un mínimo de 62 años. Segundo, tiene que haber cotizado como mínimo 35 años. Entonces le será posible atenerse a una jubilación anticipada.

Algo muy interesante, es que el trabajador puede recibir una prestación por desempleo que corresponde a los mayores de 52 años de edad, cuando estos no se jubilan de forma anticipada. Hay que analizar con mucho detalle nuestros caso particular, para saber los ingresos que recibiríamos por la jubilación anticipada. Todos estos detalles deben ser tratados por un abogado para trabajadores profesional que permita realizar un análisis real de la situación.
Si está involucrado en un ERE, desde Gonzalez & Gorjón abogados te ayudaremos con nuestro equipo de abogados. Pide información para ayudarte con tu caso.