Subsidio especial para empleadas del hogar

Despido coronavirus

El Real Decreto 11/2020 de 31 de marzo, establece un subsidio especial para las empleadas del hogar, que hayan sido dadas de alta antes de la declaración del estado de alarma (14 de marzo de 2020), y que hayan dejado de prestar servicios en el domicilio de su empleador.

Para acceder a dicho subsidio es requisito obligatorio acreditar que el cese, o la pérdida total o parcial de la actividad es consecuencia de la crisis derivada del Covid-19. Dicha circunstancia puede acreditarse con la carta de despido o comunicación de desistimiento que debe entregarle su empleador; o bien mediante una declaración responsable suscrita por la persona empleadora certificando la reducción o suspensión del contrato de trabajo.

La cuantía de dicho subsidio será del 70% de la base reguladora cuando la trabajadora cese totalmente en su actividad, mientras que se trata de una reducción de jornada, el subsidio comprenderá la parte proporcional.

El subsidio es compatible con la obtención de otros ingresos (siempre que no se superen el SMI) pero incompatible con la prestación por incapacidad temporal.

Permiso retribuido obligatorio y recuperable

Despido coronavirus

El Real Decreto 10/2020 de 29 de marzo, establece un permiso retribuido, obligatorio y recuperable para todos aquellos trabajadores por cuenta ajena no incluidos en actividades esenciales.

Se trata de un permiso obligatorio que deberá disfrutarse del 30 de marzo al 9 de abril; durante el que el trabajador percibirá la retribución que le hubiera correspondido como si prestara servicios de forma habitual; y que deberá recuperarse desde el momento en que termine el estado de alarma y hasta el 31 de diciembre de 2020.

El permiso no afecta a los trabajadores que continúen prestando sus servicios en la modalidad de teletrabajo, ni a aquellos trabajadores que se han visto afectados por un ERTE, ni tampoco a los que se encuentren en situación de incapacidad temporal derivada de una baja médica.

Es importante señalar que se exige la negociación con los representantes de los trabajadores para determinar cómo y cuándo se recuperarán dichas horas, pudiendo la empresa, en caso de no alcanzarse un acuerdo, decidir sobre las mismas, respetando en todo caso, los períodos mínimos de descanso.