Vacaciones de trabajadores afectados por un ERTE

Un ERTE de suspensión del 100% de la jornada de trabajo supone, como su propio nombre indica, la suspensión del contrato de trabajo, por ello los trabajadores afectados que se encuentren en dicha situación no devengan días de vacaciones. Ahora bien, cuestión distinta se suscita cuando el ERTE no es de suspensión sino de reducción de jornada.

En estos casos, hay que tener presente que los trabajadores devengan vacaciones “mes a mes”, independientemente de que tengan un contrato a tiempo completo, a tiempo parcial, o se hallen en situación de reducción de jornada.

La base de todo ello se encuentra en el artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores, que establece lo siguiente: “El período de vacaciones anuales retribuidas, no susceptible por compensación económica, será el pactado en convenio colectivo o contrato individual. En ningún caso la duración será inferior a treinta días naturales”.

De manera que la ley no establece distinción alguna en este punto entre trabajadores a tiempo completo o parcial; cuestión que igualmente se proclama en el artículo 12.4 del Estatuto, que señala que “las personas trabajadoras a tiempo parcial tendrán los mismos derechos que los trabajadores a tiempo completo”.

La única diferencia, por tanto, radica en el salario que el trabajador pueda percibir el mes de vacaciones, ya que en este caso, el trabajador con jornada reducida o parcial percibirá su nómina con arreglo a su salario a tiempo parcial. Igual planteamiento se produce cuando el trabajador cause baja en la empresa (independientemente de si se trata de un despido o una baja voluntaria/dimisión), ya que a la hora de liquidar las vacaciones pendientes, habrá que tener en cuenta el período en que el trabajador ha permanecido en reducción de jornada, y calcular las mismas conforme a ello.

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