Declaran procedente el despido de una dependienta por negarse a llevar bien puesta la mascarilla

El Juzgado de lo Social número 6 de Santander ha declarado procedente el despido de una trabajadora de un supermercado por no atender las indicaciones de su responsable para que se colocara correctamente la mascarilla, así como dirigirse en tono amenazante a la clienta que lo había puesto en conocimiento.

El supuesto de hecho consiste en que una clienta de un supermercado se dirigió al responsable del establecimiento para quejarse de que una dependienta de la sección de pescadería, al indicarle que no llevaba bien puesta la mascarilla, le contestó que la clienta “no era policía para decirle lo que podía hacer”.

El responsable se dirigió a la sección de pescadería recriminando a la trabajadora el uso incorrecto de la trabajadora y el mal trato hacia el cliente. La actuación de la trabajadora tras recriminarle su actitud fue la de amenazar al cliente.

Ante ello, la empresa procede a despedir de forma disciplinaria a la trabajadora imputándola tres faltas graves: vulneración de las normas de seguridad, falta de respeto y consideración al público, y malos tratos de palabra y falta de respeto o consideración al público en general.

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